20100721

Reportaje: [Sabe a fresa...]

[reportaje final de géneros periodísticos 2]

¿Cómo se prepara…?

- Y, ¿dónde compran esa madre?
- Pues, en la tlapalería.
- Oye, ¿qué ya los venden de sabores?
- No, esas las armamos; ahorita te fijas como.

Son tres, a dos los conozco de toda la vida, el otro es conocido suyo de “vicios”, sacan uno de los tres botes amarillos que llevan de plástico y dos esencias - coco y fresa - de su maleta negra, es su “material” para un fin de semana. En una botella vacía de refresco de medio litro, vacían el bote de solvente para PVC, y la esencia de fresa. En su cara se les dibuja el ansía, el disfrute; se percibe, a simple vista, como se les hace agua la boca, mientras agitan la mezcla con cuidado, con cariño. Cortan algunos cuadritos de papel de baño y los hacen bolita.

***


El lunes 11 de diciembre del 2006, el gobierno entrante, de Felipe Calderón Hinojosa, anunciase la guerra contra el narcotráfico en México; argumentando que su prioridad era la seguridad de los mexicanos. Es importante señalar, que el antecedente inmediato de dicho plan es el operativo México Seguro, que el gobierno de Vicente Fox implementó en junio de 2005, el cual, no tuvo resultados.

Tres años y medio después, Rafael Rodríguez Castañeda, Director del semanario Proceso y coordinador de las ediciones especiales “La guerra del narco” y “México narco”, materiales que le sirvieron para realizar la siguiente afirmación: “la guerra antinarco esta muy lejos de sus metas, y a cambio, ha dejado una espectacular estela de muertes violentas”, menciona que los discursos van y vienen, y los muertos se multiplican, y las declaraciones de éxito son pronunciadas por funcionarios sin credibilidad. Concluye, que “las estructuras del narcotráfico permanecen intactas, operando con igual eficacia que antes del inicio de la guerra del narco, solo que ahora sobre los montones de cadáveres acumulados en algún rincón brumoso de la conciencia de quien o de quienes decidieron emprenderla”.

Así mismo, esta guerra se denota perdida al saber que hoy, hay más de 750 mil personas que consumen al menos una vez al mes drogas ilegales, cantidad igual a los habitantes de la entidad de Campeche; siendo parte de un universo de 4 millones de mexicanos que reconocen haber usado drogas, más del 5% de la población total del país.

20100312

El otro chisme 18: [¿y los payasos?]

[o, el regreso a la ciudad perdida]


- ¿Y tu, qué haces aquí?
- vine a visitarte, nuevamente
- ¡ah si!, y ¿por qué?
- ¿qué, no te da gusto?
- claro que si, pero, me sorprende tu visita
- ¿no me habías extrañado?
- bastante
- se oye, en tu voz, un dejo de desgano; si quieres me voy
- no es desgano, es sorpresa, ya te lo había dicho
- ¿seguro?
- claro que si; por cierto, ¿y, dónde están los payasos?
- ¿te gustó que anoche te visitara?
- ¿por qué te fijaste en mi gordura?
- vine a platicar un rato contigo
- ¿te has fijado que la realidad, ahora, es muy distinta?
- la realidad siempre es distinta, si no, no fuera realidad
- pero tu, estas igual que la vez pasada.
- ¿y quién te dijo que yo era real?
- ¿y los payasos?
- ¿y por qué has engordado tanto?, anoche, ya no me respondiste
- me tuve que ir
- ¿te fuiste o te llevaron?
- eso, yo no lo decido
- y ahora, que yo decidiera venir a visitarte, ¿te agrado?
- y, ¿por qué no te has quitado esa toalla?
- ¿quieres verme sin ella?
- no me desagradaría, pero, ¿si vuelven a salir lo payasos?
- ¿tienes miedo?
- un poco
- aquí, no deberías tenerlo; aquí es otra la realidad
- eso lo noto, tu atuendo cambia a cada segundo
- una vez te dije que me ibas a ver con toda mi ropa
- nunca pensé que todo pudiera pasar en un momento
- es hora de que te vayas
- ¿por qué tan pronto?
- porque aquí, ya se termino tu tiempo
- y, ¿cuándo te volveré a ver?
- en un rato más...

20100122

El otro chisme 17 [mi entrevista imposible]

Al ver al personaje que tendrás que entrevistar, rezongarás y, tal vez, maldecirás el momento. Sin embargo, empezarás a buscar más información sobre el personaje y a planear la entrevista: el lugar, el día, la hora, tu vestimenta. Comprarás, un día antes de la entrevista, una pequeña libreta para realizar tus apuntes y una pluma negra de gel, de tu marca preferida: Pentel. Ocuparás, nuevamente, tu celular para grabar la entrevista. Pensarás en la manera de ganarte la confianza de tu entrevistado; y, sobre todo, en las preguntas que le vas a hacer al día siguiente. Pensarás, toda la noche, en las dichosas preguntas…

Te levantarás un poco tarde, derivado de la noche en vela por el pensamiento de las preguntas. Verás el reloj y correrás a bañarte. Te vestirás como siempre: un pantalón de mezclilla, una playera y tu - eterna - sudadera azul de Argentina; dejando de lado tu vestimenta que habías planeado: pantalón de vestir, camisa y corbata y suéter. Saldrás de tu casa caminando a prisa, correrás al llegar a Tlalpan, comprarás un boleto de viaje en la estación Portales, abordarás el metro en dirección Cuatro Caminos, descenderás en la estación Zócalo, cruzarás la Plaza de la Constitución, caminarás por 16 de septiembre hasta llegar al Starbucks revisarás tu reloj y verás que llegaste 15 minutos tarde. Te sentarás en las mesas que están en la terracita. Verás como llega tu entrevistado, 3 minutos después que tú. Te reconocerá y se sentará enfrente de ti. Lo saludarás con un pequeño esbozo de sonrisa. Sacarás tu celular y lo mirarás a los ojos…

Tu corazón latirá un con un poco de fuerza, señal de tu nerviosismo. Le dirás: hola, ¿cómo estás? Él te contestará “¿Cómo esta esto de la entrevista?, carnal”; notarás ese pequeño estilo en su habla, característico de las personas de barrio. Le explicarás que la haces para tu tarea de la Universidad. Y comenzarás con una pregunta, que buscará ganarse su confianza: ¿Qué música te gusta? Te verá a los ojos y se le dibujará una pequeña sonrisa burlona en su rostro; rematando con “en realidad tengo un gusto musical muy variado; te lo puedo ejemplificar con algunos nombres de los grupos que traigo en mi iPod – notarás que saca un iPod Touch de su bolsa y que al revisarlo se le vuelve a escapar otra sonrisa -, por ejemplo: Muse, Tokio Ska Paradise Orchestra, Damas Gratis, Infected Mushroom, La Arrolladora, entre muchos otros”. Advertirás la trivialidad de tu pregunta, por lo que continuarás con una pregunta que pueda darte para más: y. ¿dónde trabajas?; te contestará “en Fonart, es una instituto que maneja un programa social de la Sedesol; ahí soy el asesor del Director de Operaciones”. Atacarás, inmediatamente, con una pregunta que busca obtener una opinión: ¿qué piensas del desarrollo social en México? Se llevará una mano a la mejilla y se la rascará, desviará la mirada un poco y al volverse a cruzar con la tuya comenzará: “verás, a mi me parece que, para empezar, el desarrollo social en nuestro país ha sido utilizado como una plataforma política, y desgraciadamente no tiene un plan de largo plazo y, sobre todo, de largo alcance; es decir, siento que, el desarrollo social no tiene una visión y no esta encaminada a, realmente, combatir la pobreza, sino a solo repartir un apoyo y ya – se quedará callado un momento, pero notarás que quiere agregar algo más- y sabes ¿dónde radica, a mi parecer, el principal problema?”; esperará un poco tu respuesta, pero sin dejarte contestar añadirá: “desgraciadamente, los puestos estratégicos son regalados, si así lo quieres ver, a personas ajenas al desarrollo social y sobre todo a la realidad de México; ya que, por lo regular, son personas que creen que el país esta bien y que si hay algún problema se resuelva con modelos o metodologías lejanas, completamente, a las necesidades de la gente; y si, a esto le agregas que, muchos de los funcionarios públicos desconocen la normatividad aplicable, verás que resulta que del desarrollo social los únicos que resultan beneficiados son los funcionarios públicos”. Tendrás, en ese momento, la oportunidad de hacerle una crítica: entonces, ¿tú eres de esas personas beneficiadas? Te verá un poco confundido, pero empezará con su respuesta “no, en mi modo de ver la vida, creo que lo más fácil es criticar, el problema o el verdadero reto, estriba en buscar la solución a eso que tanto criticas; por lo que, en mi trabajo trato de que las cosas se desarrollen de acuerdo y para lo que fueron concebidas, ya que, es el dinero que se ocupa es de todos los mexicanos y lo mínimo que puedes hacer es usarlo adecuadamente“. Le contestarás que estas de acuerdo, y tratarás de explorar otras facetas de la personalidad de tu entrevistado; le preguntarás acerca de sus pasatiempos; verás como su semblante se tranquiliza y contestará, de modo alegre “me encanta dibujar, leer y, a veces, intento escribir”. Verás que se abre una puerta: ¿Cuáles son tus sueños?, a lo que él contestará “sueño con ser un narcotraficante famoso y muy cabrón”, e inmediatamente, soltará la carcajada y añadirá “no es broma, en realidad me llama mucho la atención el poder que tienen esas personas, me gusta la transgresión que hacen de las leyes e instituciones del país, y siento que puedo desempeñar un buen papel como capo de la mafia”, nuevamente soltará una gran carcajada y rematará “sin embargo, me gustaría escribir cuentos y una novela”. Le preguntarás acerca de sus lecturas y sus autores preferidos. Él te contestará que son varios sus autores preferidos, pero que si tuviera que elegir a uno, sin duda, sería Mario Benedetti. Le harás notar que has leído sus otros chismes que publica en su blog, a través de tu siguiente pregunta: ¿Por qué te gusta tanto, el tema de la muerte en tus relatos? Le agradará el escuchar que has leídos sus textos y te explicará “me causa mucha curiosidad el tema de la muerte, me gustaría saber que pasa con los pensamientos cuando el cuerpo se muere; además que este año asistí a dos funerales: el de mi primer jefe en Fonart y el de mi primo”. Callará un momento y bajará la mirada, por lo que, esperarás un poco a que enfrente ese duelo.

Sentirás que es tiempo de finalizar la entrevista, por lo que, harás una última pregunta: ¿Cuándo vas a realizar esta entrevista? Él te contestará “realmente, esta entrevista nunca va a pasar; solo somos parte de un pensamiento, de una meditación, de un cabildeo en la cabeza de Christopher”…

20100111

Una crítica al Director del Impulso

[Hace mucho, que no criticaba “algo”; hoy después de leer la columna del director del Impulso (periódico del Estado de México: http://www.impulsoedomex.com.mx/) me ha nacido hacerlo y aquí esta la crítica que le envíe a su correo]


Estimado Eliseo Lugo Plata:

Hoy me ha causado un poco de conflicto el leer su columna; ya que siento que cae en algunas imprecisiones, las cuales a continuación enumerare:

• En el último párrafo de la sección “oriente” usted menciona: “Muchos mexicanos no estamos de acuerdo con romper el orden natural”; lo cual resulta por demás impreciso, ya que usted no puede hablar en nombre de “muchos”, ya que así como Norberto erra al “hablar en nombre de Jesucristo”, usted lo hace al hablar en nombre “muchos”. Así mismo, usted habla de “romper el orden natural”, a lo cual, también, me opongo, ya que, para los fisiócratas el orden natural considera la armonía perfecta, necesaria para la felicidad y el crecimiento de la humanidad; y en este contexto, los fisiócratas afirman que para conseguir esa armonía hay que abstenerse de entorpecerla con reglamentaciones arbitrarias, hay que dar libertad de actuación a los hombres, cuya naturaleza les impulsa a ese orden natural. Es decir, que dentro de ese orden natural, se encuentran esos “homosexuales”; la naturaleza es sabia, y no se ha puesto ha pensar que los homosexuales existen porque la naturaleza así lo quiso; somos muchos y la naturaleza tiene sus propios controles de natalidad, ¿no lo cree usted así?

• Dentro de la sección “occidente” en su segundo párrafo, menciona que: “al seno de la Asamblea de Representantes del Distrito Federal debe haber también un buen número de legisladores homosexuales o enfermos mentales, para poder, con simples leyes, romper el orden natural”, en esta parte me queda una duda — ya que la preposición “o” suele causar interpretaciones y es en ciertos casos imprecisa —, ¿usted considera a la homosexualidad una problema Psicológico?; esperando no sea el caso, ya que no esta por demás aclarar que en 1973, La American Psychiatric Association (Asociación Norteamericana de Psiquiatría) corroboró la importancia de las nuevas investigaciones sobre el tema y quitó a la homosexualidad del manual oficial que contiene la lista de enfermedades y trastornos mentales (dos años más tarde la American Psychological Association adoptó una resolución apoyando esa decisión).

• Dentro de la sección “septentrión” en su segundo párrafo, menciona lo siguiente: “suponiendo sin conceder que se diera el caso, estaríamos hablando de un futuro homosexual más. Hay que imaginar el trauma del niño que, al crecer, se va dando cuenta de que sus padres adoptivos son homosexuales”; dentro de la Ciencias Sociales (y en general), no se puede generalizar nada sin sustento; por lo que me pregunto: ¿en que se basa para asegurar que el niño adoptado crecerá con traumas?, ¿cuántos casos conoce con este trauma?, en caso de que los conozca ¿de que tipo de trauma estamos hablando?

Esperando sean considerados mis puntos de vista. Le envío un cordial saludo y espero me pueda responder.

La transcripción de la columna:


Norberto Rivera Carrera se tira al piso


ORIENTE: Se ha estado agudizando el problema entre la Iglesia Católica y representantes del Partido de la Revolución Democrática en torno a la creación de la ley que permitirla la adopción de menores por parte de parejas de homosexuales.
Ante tal situación, el cardenal Norberto Rivera Carrera ha alzado la voz para oponerse a esa ley, con los argumentos propios de la Iglesia que representa, pero ha ido más allá de una simple crítica. El día de ayer, ante sus feligreses, cuestionó a quienes lo pretenden callar y dijo 'hablar en nombre de Jesucristo".
Esto, creo yo, ya es demasiado. Para cualquier cosa, no sólo la Iglesia Católica, sino muchas de las Iglesias cristianas, evocan el nombre de Cristo para pretender cambiar las cosas a modo de sus intereses.
Cierto es que como ciudadanos mexicanos podamos ejercer la critica en tomo de nuestras leyes. Podemos estar o no de acuerdo con ellas; sin embargo, Norberto Rivera Carrera ejerce la crítica con la sotana puesta en flagrante violación a nuestra propia Constitución.
Muchos mexicanos no estamos de acuerdo con romper el orden natural. Para muchos, es anormal el tener relaciones entre parejas del mismo sexo; para otros, simplemente es indiferente. Allí es donde entra el libre albedrío de cada individuo por sus preferencias, pues al final, son dueños de su propio cuerpo.

OCCIDENTE: Otros muchos representantes de agrupaciones católicas se han opuesto a este tipo de leyes en actitud moralista. Tanto éstos como los propios representantes de la curia mexicana rayan en el ridículo, cuando en sus filas hay grandes cantidades de homosexuales, pues eso es lo que es un pederasta: un homosexual, con el agravante de tener problemas sicológicos.
En este sentido, también da la impresión de que al seno de la Asamblea de Representantes del Distrito Federal debe haber también un buen número de legisladores homosexuales o enfermos mentales, para poder, con simples leyes, romper el orden natural.
Volviendo al asunto del Cardenal Norberto Rivera Carrera, éste ha perdido el piso, pues se ha olvidado que vivimos en un Estado laico, en el que los representantes de culto religioso, cualquiera que éste sea, no pueden inmiscuirse en asuntos de Estado, y una ley es parte de este Estado.

SEPTENTRIÓN: Es posible que Norberto Rivera Carrera y los legisladores del PRD en el Distrito Federal sólo estén 'dando brincos estando el suelo tan parejo', pues habrá que ver en los hechos qué institución puede otorgar niños en adopción a parejas de homosexuales.
Suponiendo sin conceder que se diera el caso, estaríamos hablando de un futuro homosexual más. Hay que imaginar el trauma del niño que, al crecer, se va dando cuenta de que sus padres adoptivos son homosexuales.
El jefe del gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, salió a la defensa de los legisladores de su partido al señalar que la moral de una Iglesia no puede ser el fundamento de una ley, porque somos un Estado.

MEDIODÍA: La ola de frío que azota al país ha pegado mucho en las zonas rurales del Estado de México, sobre todo en las partes altas. Hasta ahora, las autoridades no han suspendido las clases; sin embargo, es necesario contemplar la posibilidad de cambios de horario, pues de cualquier forma el ausentismo escolar se está reflejando en los salones de clases.

*Lugo Plata, Elise. "Norberto Rivera Carrera se tira al piso" en Impulso. Estado de México: Lunes 11 de enero, 2010, Número 1676 p. 3.

20091229

El otro chisme 16: [En los sillones blancos]

[Antes de que acabará el año quería escribir este pequeño cuento-entrevista que se me ocurrió desde la semana pasada]


Al salir del metro, el frío calaba en mi cara, ya que las dos sudaderas que traía protegían bastante bien mi torso. Caminé a prisa a mi casa, necesitaba un poquito calor; aunque me gusta mucho el frío. Al llegar a casa, como diario acostumbro hacerlo, revisé las noticias del Universal en el iPod. Al leer “Muere ‘El Barbas’, jefe de los Beltrán” un escalofrío recorrió mi espina dorsal.

En la escuela, en la materia de Géneros Periodísticos I, nos habían dejado de tarea una entrevista informativa, por lo que, pensé, que sería interesante ir a Cuernavaca a obtener mi entrevista. Agarré mi celular para poder usarlo como grabadora y mi cámara para poder tomar algunas fotos. Caminé unas cuadras y le pedí a mi papá que me prestará su coche; aunque puso un poco de resistencia terminó cediendo.

Tomé Tlalpan, ya que era la única salida que conocía para Cuernavaca, hasta la autopista México-Cuernavaca. Al llegar al Monumento a la Paz, las calles estaban llenas de militares. En el reten, que estaba en el entronque de la avenida de Domingo Diez y la avenida Poder Legislativo, los periodistas se arremolinaban para poder pasar. En medio de la confusión y el caos, pude colarme con ellos; aunque de ahí en adelante el camino fue a pie. El movimiento de militares en el desarrollo Altitude era impresionante. Al entrar no tenía ni idea de quien podría ayudarme o a quien podría entrevistar. Los militares no me daban mucha confianza, de hecho me daban miedo. Y los periodistas no querían compartir sus notas con un estudiante como yo.

Caminé un poco sobre los grandes jardines del desarrollo en busca de la persona adecuada para las preguntas. En unos sillones blancos, que estaban resguardados por una especie de palapa, estaba sentada una persona que no traía el atuendo militar ni los accesorios que identifican a un periodista. Vestía de pantalón de mezclilla, playera gris y zapatos tipo “crocs” blancos. Al acercarme, me miró un poco extraño, pero no se inmutó al verme sentado a unos metros de él. Después de tranquilizarme un poco, decidí acercarme a hacerle algunas preguntas.

Tal y como la maestra nos dijo en clase: me traté de ganar su confianza primero. Le pregunté cómo se sentía; a lo que me contestó que sentía mucho frío, pero que sentía una gran tranquilidad. Su tranquilidad me pareció irónica, ya que todo el rededor era un verdadero caos. Me dijo que se llamaba Marcos y que él sentía que no había hecho nada malo. Al fondo de los silloncitos blancos, estaban 6 hombres sentados en el piso con las manos entrelazadas y con la mirada en el piso. Le pregunté el por qué decía eso; me respondió que él solo quería trabajar en paz y que la propuesta que les había hecho no le parecía que estuviera mal. Su rostro lucía una desaliñada y corta barba. Me contó que esperaba que no se fuera a desatar una guerra por su culpa. Los militares y periodistas pasaban por el jardín, no reparaban en nosotros, como si no les interesara la entrevista que le estaba haciendo. Me confesó que realmente le gustaban más las norteñas románticas que los narcocorridos. Empecé a sentir mucho frío, aún y con las dos sudaderas que no me había quitado en ningún momento. Me platicó que le causaba un poco de curiosidad la situación. Al terminar esa frase, se levantó y se dirigió a los hombres del fondo, le agarró el hombro a uno y le dijo que era hora de retirarse. Me acerque a despedirme de ellos, y al verlos de cerca me di cuenta que sus playeras, al igual que la de Marcos, estaban llenas de sangre. Me dijo que si no quería irme con ellos; le dije que no, que tenía que regresar a mi casa; a lo que contestó que viera mi playera y mis manos. Revisé mi playera y vi una gran mancha de sangre a la altura del corazón; mis manos estaban, igual, llenas de sangre. Regresé, rápidamente, unos pasos hacia la entrada del desarrollo y me percaté que unos reporteros tomaban fotos a un cuerpo, que estaba, en el piso, abatido por una bala perdida en el corazón; aquél cuerpo, era el mío.

20090809

El otro chisme 15: [El Reto]

[El reto para esta redacción fue: una historia romántica, 2 personajes, solamente contaba con 15 minutos ininterrumpidos para redactarla]

I


Aquella noche, al rededor de las 2 de la mañana, abrió repentinamente los ojos; sus manos sudaban y su respiración era algo agitada. No sabia porque de uno de sus ojos rodaba una lágrima. A su mente llegaban demasiados pensamientos, pero no sabia a cual poner atención. Todos se arremolinaban. Cerró los ojos y respiró hondamente. Necesitaba tranquilizarse. Fue a la mesa, donde acostumbraba estar la jarra y se sirvió tres vasos seguidos de agua. Su garganta la sentía seca. Y sus ojos no paraban de llorar, pero inexplicablemente no estaba triste.

Se dirigió a su eterno sillón, y por fin puso sus ideas en claro. Ahora sabía a que se debía la alteración. Tomó otro vaso de agua. Y empezó a sonreír como loco. Y así como estaba, con el vaso vacío en una mano, se volvió a quedar dormido.

Por la mañana sonó su celular, la alarma estaba puesta a las 10 de la mañana. Tomó un baño caliente, aunque a él no le gustaba el agua caliente, pero todo tenia un por qué. Del closet tomo aquel traje que nunca ocupaba, pero que tenía para un día como aquel. Pero solo se puso el pantalón y los zapatos; la camisa, el saco y la corbata tenían que esperar.

En el mercado hizo el pedido que tenía contemplado. Al regresar a su casa, pensó que se había parado muy temprano. Ahora no entendía que haría con esas horas que tenia que consumirse. Revisó una vez más lo planeado, aunque, sabía que ya lo había hecho en más de tres ocasiones. Probablemente fue el cansancio o las largas jornadas de ráfagas de pensamientos, pero se volvió a quedar dormido. Pasó una, dos, tres horas y el no se despertaba. Tenia que despertarse ¡ya!, sus planes en esas condiciones podrían arruinarse...

Del otro lado del mundo, ella caminaba despacio. Aún, no sabía lo que le esperaba. No sabía si estaba preparada. No sabía, si quiera, que tenía que estarlo…

II


Parecía que el destino, le había jugado una mala pasada; había hecho tantos planes, sin embargo uno de ellos no era “quedarse dormido”. El encargo del mercado se encontraba completamente listo. La persona contratada, para apoyarlo, había llegado al lugar adecuado. En pocas palabras, todo estaba de acuerdo al plan. Pero, él seguía dormido, hecho que tergiversaba dicho plan.

Del otro lado del mundo, ella había apresurado su andar, y se encontraba nuevamente en su casa. Un mensaje había recibido, que le había perturbado su tranquilidad. Corrió por las escaleras y prendió su computadora. En su bandeja de entrada se encontraba un mail que le inquietaba. Pero al leerlo, su alma se tranquilizó, aunque no por eso le dejaba de inquietar. Las instrucciones eran claras; de acuerdo al mail, tenía que apresurarse al lugar de siempre y esperar donde siempre. ¿Qué esperaba siempre?, no lo sé. ¿Qué iba esperar ahora?, ella no se lo imaginaba. Al llegar, un gran ramo de diversos tipos de flores la esperaba. Le espantó un poco ese detalle, pero decidió seguir adelante. Una persona de negro se acerco a ella y le dio un sobre blanco, el cual dentro contenía un papel totalmente blanco doblado, acompañado de una fina pluma de tinta negra; al terminar de darle los extraños objetos se alejó. Abrió el sobre y se dio cuenta que estaba completamente blanco.

Al pasar unos minutos otra vez la persona de negro se acercó y le dio un pequeño libro; nuevamente se alejó sin decir nada. Al abrir el libro se encontró con una leyenda: “este es el más grande reto de mi vida; al terminar el pequeño cuento, que aquí aparece, toma la pluma y escribe tu respuesta en la hoja que viene en el sobre blanco. Ella se quedo muy intrigada, pero su curiosidad era tal que apresuro a leer el pequeño cuento, que contenía aquel libro. El cuento relataba una pequeña historia romántica entre dos personas, que por malas decisiones había tenido una pequeña pausa; y al final contenía una pregunta que él le hacia a ella. Al llegar a la pregunta, levantó la mirada y ahí enfrente se encontraba él; un ruido extraño lo había sacado de su sueño y había corrido a donde según los planes tenía que estar: enfrente de ella esperando que terminará el cuento…

La pregunta que venía al final del cuento era: ¿Quieres regresar a mi lado?...

Él miraba con profundidad sus ojos, estaba en espera de la respuesta de ella…

Ella pensó unos segundos, y anotó en el sobre un gran...

[El amor es extraño, inconstante, distinto, multifacetico, bipolar... Tú tienes la respuesta que ella anotó dentro del sobre (en lo comentarios puedes dejarla)... ]

20090723

El otro chisme 14: [Un personaje más]

[Antes de terminar mis veintitrés años, quería escribir un último relato]



Te encuentras en medio de una gran confusión; más grande que la vivida días antes. Te sientes débil, sediento e inquieto; tu respiración se acelera.

Esos últimos días, no sabías que hacer con tu vida: tenías muchas variables y no sabías como empezarlas o como terminarlas. Estabas viviendo situaciones, que nunca pensaste que pasarían. Llegaron a tu vida personas, que pensaste ya se habían ido; y se fueron, quienes pensaste nunca se irían. Unos días te sentías en la nubes; otros, en el suelo. Necesitabas ayuda. Pedías que alguien, quien fuera, te rescatara o te ayudará a entender. En un principio, pensabas que era amoroso el problema; con el tiempo viste que no solo era eso. Recuerdos añejados en la memoria venían a ti, como si hubieran estado invernando y ahora tuvieran la necesidad de levantarse y comer; comer tus pensamientos actuales. El pasado se mezclaba con el presente. Tu cabeza daba vueltas y te provocaba un dolor permanente en la zona de las sienes, que te tiraba en cama. Tu desesperación comenzaba a crecer. Necesitabas un respiro. No sabías a quién recurrir: no confiabas en nadie. Recurriste, a quien pensabas era tu amigo inseparable: el alcohol, pero solo provocaba más confusión y más dolores de cabeza. Tu problema siempre fue el hermetismo y las apariencias. Por fuera, parecías un roble; por dentro, eras frágil como árbol seco. Por momentos, te aislabas para medir y sopesar tus pensamientos.

En estos momentos, los mareos y la confusión crecen.

Reflejabas una alegría constante. Eras un especialista en el arte de fingir: gran parte de tu vida lo habías hecho. Sin embargo, cuando ya nadie te veía, mostrabas tu verdadera imagen; una persona derrotada, afligida y confundida. Buscabas escapatorias o soluciones, en esos momentos te daba igual. Solo querías un poco de tranquilidad. Finalmente lo decidiste: dejarías de portar una mascara. Pero, ellos no sabían lo que realmente te pasaba y te buscaban; querían que les explicaras tu cambio de actitud. Estaban acostumbrados a una cara y cuando les presentaste la real: se espantaron. Eso te dolió más. Por lo que al final tomaste otra decisión: escapar, quitarte la vida. Pero, como era de esperarse: no tenías el valor para hacerlo.

Finalmente, ahora estás en un gran charco de sangre, de tu propia sangre. Has perdido la consciencia y la vida. Fui yo, quien te la tuvo que quitar; porque jamás ibas a atreverte; y personajes como el tuyo no sirven para más cuentos...

20090608

El otro chisme 13: [El único secreto que tenía]

[Un secreto en 250 palabras, que por cierto en esta ocasión ocupe menos de 200…]


— Y esta semana, ¿de qué se va a tratar tú redacción?

— De un secreto.

— Qué difícil, ¿no lo crees?

— Ese no es el problema. ¿Sabes cuál es el verdadero problema?

— La verdad es que no tengo ni idea, de que te preocupe.

— El único secreto que tenía, ahora es público.

— Y, ¿cómo esta eso?

— ¿Recuerdas la redacción acerca de: lo más atrevido que he hecho?

— Es donde escribiste acerca de un trío, ¿no?

— Exactamente. Nadie sabía, que esa historia no fue producto de mi imaginación. Esa historia realmente sucedió. Lo único, que hice fue ocupar el segundo nombre de mis protagonistas. Curiosamente, no corrí a contárselo a todo el mundo para enaltecer mi ego. En esa ocasión, les prometí que no diría nada, aunque ellas me dijeron que no había problema. Sin embargo, no sentí adecuado divulgarlo. Entonces, ¿porqué, finalmente, lo hice? No lo se.

— ¿No crees que le diste muchas vueltas al asunto?

— Apoco, ¿no recuerdas que me molesta faltar a mis promesas?

— Bueno, bueno. Y, ¿cómo le vas a hacer con la redacción de esta semana?

— Estoy pensando en hacer un pequeño dialogo.

— Y eso, ¿qué tiene que ver?

— ¿No sabias que me gusta hablar solo?...

20090525

El otro chisme 12: [Una Ciudad Perdida]

[Un gran reto onírico en 250 palabras…]


Me encontraba en una ciudad perdida —esas vecindades que de tan grandes que son parecen una ciudad— donde se supone vivía mi amiga. Estaba exactamente en su cuarto, en su cama y a lado de ella. Charlábamos de algo que no recuerdo. Ahora estamos desvestidos y estoy encima de ella. La penetro poco a poco, porque sé que es un sueño y quiero guardar la sensación para cuando despierte. ¿De quién corremos? No lo sé; pero vamos envueltos en una toalla por la calle que conduce a la casa de mis abuelos. Regresamos nuevamente a la ciudad perdida. Por las ventanas, veo payasos. En una casa, que se supone es donde nos encontrábamos en un principio, veo al papá de mi amiga. ¿De él huíamos? Tengo que recuperar mi ropa, porque no puedo correr envuelto en una toalla. ¿Cómo voy a regresar así a mi casa? ¿Dónde esta mi casa? Mis tenis no aparecen: tendré que correr en calcetas. Sé que me van a lastimar las piedritas de la calle. ¿Dónde se metió mi amiga? ¿Por qué me abandonó en su cuarto? Ahora, cómo llegó a la calle nuevamente sin ser visto por su papá. Estoy solo en una ciudad perdida y me duelen las piernas…

¿Por qué amanezco cansado?, si sólo fue un sueño… ¿O no?

-o-

[Al pequeño recuerdo que guardo de una persona muy especial]

20090505

El otro chisme 11: [¿Cómo salió ese tema a colación en la charla?]

[Lo más atrevido que he hecho o ¿que hubiera querido hacer?, en 250 palabras]


Cinco años atrás, me encontraba amenamente platicando con María, que era algo así como la exnovia de mi mejor amigo. La conversación que teníamos era un poco rutinaria, pero interesante: de los amores anteriores, de los problemas familiares, de los sueños, de las fantasías. ¿Cómo salió ese tema a colación en la charla? No lo recuerdo. Al acercarse la noche, me despedí de María y mi mente comenzó a maquilar un gran plan, que días después le comuniqué. Con ayuda de María el plan se perfeccionó.

Por esos tiempos, tenía una relación sentimental con Isabel, que era algo así como familiar de María. Como cada sábado llegó Isabel y María. Al ver a Isabel, le propuse ir a un hotel. En esa ocasión no había nadie más en donde vivía, por lo que le dije a María que nos acompañara. Al llegar al hotel, el recepcionista nos dejó pasar y nos asignó un cuarto en la planta alta, a pesar de que al entrar nos miró extrañado. Al entrar a la habitación, a falta de botella, comenzamos a jugar volados para realizar o poner retos. Los primeros retos fueron muy tranquilos, pero al pasar los minutos nuestras ropas nos empezaron a abandonar. El frío ambiente del exterior, se apaciguaba con el calor de nuestros cuerpos temerosos. La noche se avecinaba, por lo que solo restaba un reto más. Para el ultimo reto, Isabel le dijo a María: “El lado derecho es mío y el izquierdo tuyo; puedes hacerle lo que quieras, menos besarlo”. El plan resultó mejor de lo planeado.

Meses después María me comentó que ellas siempre habían querido hacerlo, pero no habían encontrado con quién…